EL PSOE SOLICITA LA INSTALACIÓN DE AL MENOS 300 NUEVAS FUENTES DE AGUA POTABLE

Chema Dávila: “Madrid ha perdido dos mil fuentes públicas de agua potable en 35 años”

13/09/2015

•    En los años 80 había 4.000 instalaciones de este tipo y actualmente hay 2.000.


•    En Centro solo hay 27 fuentes para una población que supera las 800.000 personas durante los fines de semana del  verano.


•    El Ayuntamiento de Madrid incumple su propia Ordenanza de Gestión y Uso Eficiente del Agua.


•    El 30% de las 2.000 fuentes de agua potable están averiadas, destrozadas por actos vandálicos o fuera de servicio.

Madrid, 13 de Septiembre de 2015.- El concejal socialista responsable de Medio Ambiente, Chema Dávila,  ha solicitado que el Ayuntamiento de Madrid ponga en marcha un plan de instalación de al menos 300 nuevas fuentes de agua potable, para paliar la actual escasez de este tipo de equipamientos.

Según el edil del PSOE-M, “nuestra ciudad ha perdido 2.000 fuentes públicas de agua potable en 35 años. En los años 80 había 4.000 fuentes de este tipo en calles y en parques, mientras que actualmente no hay más que 2.000, de las que solo 536 están instaladas en la vía pública. El gobierno municipal anterior se comprometió hace cuatro años a afrontar este problema e instalar nuevas fuentes en Madrid, pero no lo hizo”.

Dávila asegura que “la escasez de fuentes y su pésimo mantenimiento hace que los transeúntes y los turistas lo tengan muy difícil para beber en la calle y que tengan que recurrir a comprar agua en bares o supermercados. La situación en el distrito Centro es especialmente preocupante, ya que solo tiene 27 fuentes en vía pública, para una población que supera las 800.000 personas durante los fines de semana del verano, lo que supone una fuente en cada 4 kilómetros”.

El Ayuntamiento de Madrid incumple su propia Ordenanza de Gestión y Uso Eficiente del Agua, que en su artículo 14 dice que cualquier zona frecuentada por el público debe disponer de un número adecuado de fuentes de agua potable. Resulta sorprendente que el Ayuntamiento tenga vigente una norma que es el primero en incumplir, especialmente en los distritos de mayor afluencia turística como Centro, Retiro, Chamartín y Salamanca.

El mantenimiento de las fuentes de agua potable es muy deficitario, como lo demuestra que el 30% de las 2.000 fuentes de agua potable de la ciudad están averiadas, destrozadas por actos vandálicos o fuera de servicio. “Este deterioro se ha agravado desde que hace dos años entró en vigor el contrato integral de limpieza, zonas verdes e hidrantes, que supuso importantes recortes en el presupuesto de mantenimiento de estas fuentes”, puntualiza el edil.

Así se pueden ver: fuentes sin caño, rejillas obturadas, grifos arrancados y otras averías que no se reparan nunca, a pesar de que el contrato integral de mantenimiento obliga a las empresas a arreglar el 100% de las averías en un plazo máximo de 48 horas a partir del aviso de rotura.

El incumplimiento de este contrato de mantenimiento por parte de concesionarias es total ya que, además de no realizar reparaciones, tampoco han instalado las 149 fuentes de agua potable adicionales que prescribía el contrato integral, sin  que el Ayuntamiento haya impuesto sanciones ni haya hecho nada para exigir su puesta en marcha.

Por otra parte, el Ayuntamiento de Madrid incumple la cláusula 4 del Convenio con el Canal de Isabel II del año 2005, que obliga al Consistorio a sustituir las fuentes públicas por otras de bajo consumo y cuyo funcionamiento se haga a demanda del usuario. Esta sustitución no se ha producido en todas las fuentes por lo que el gasto de agua de muchas de estas instalaciones en injustificadamente excesivo.

Por último, Chema Dávila ha pedido que se instalen en las fuentes de chorro permanente de agua no potable carteles en español y en inglés que avisen a los transeúntes de que ese agua no se puede beber. “Actualmente hay fuentes, instaladas en zonas tan emblemáticas como el Puente de Toledo, la Plaza de la Cruz Verde o la Plaza de Pontejos, que solo avisan de que el agua no es potable en español, cuando transitan por sus alrededores muchos turistas que pueden no comprender el aviso, beber agua e intoxicarse”, ha concluido.